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Grégory Gonty: de la belleza de la llamada a la oración a una búsqueda que unió fe e identidad

Un Corán cerrado sobre una alfombra bajo una luz cálida
Malik Shibly / Unsplash — source · license.

Grégory Gonty creció en la región belga de Lieja, hijo de padre belga y madre luxemburguesa, dentro de una familia católica poco practicante. Asistió a la catequesis y recibió los primeros sacramentos, pero la religión apenas se conversaba en casa. A los catorce años, después de un periodo familiar difícil, viajó con su madre al sur de Marruecos. La llamada a la oración, la artesanía y la cultura local le revelaron belleza y armonía. Aquello despertó curiosidad; todavía no era una decisión.

Durante los años siguientes leyó el Corán y otras obras sobre el islam. Sus preguntas fueron más allá del recuerdo del viaje: ¿qué puede saber una persona, qué debe hacer y qué puede esperar tras la muerte? Encontró que el monoteísmo riguroso, las buenas obras y la fe en la otra vida ofrecían un marco común. En 2012, con veintiún años, fue solo a la mezquita de su barrio en Lieja.

Observó la oración del ocaso desde el fondo de la sala. Aún no había declarado la fe y no sabía cómo participar. Vio rezar juntos a creyentes de distintas edades y orígenes; aquella solidaridad se parecía a lo que buscaba. Los jóvenes responsables de las actividades sociales respondieron sus preguntas y hablaron con él sobre la conversión, pero le dejaron tiempo y libertad, sin presión. Regresó tres días después e hizo su declaración de fe.

Siguió una etapa de gran fervor. Rezaba mucho, frecuentaba la mezquita y estudiaba textos religiosos, impulsado por el deseo de conocer y mejorar espiritualmente. No quería adherirse sin examen a una escuela, por lo que la independencia intelectual lo llevó al árabe y a los estudios islámicos. Unos dos años después ingresó en la academia Almizan de Bruselas. Su investigación posterior produjo en 2021 una introducción francesa al ibadismo, aunque dejó claro que no pertenecía a esa corriente.

En su testimonio fechado en 2025 describió una práctica más serena e interior. Las cinco oraciones y el Ramadán seguían ordenando su vida, pero ya no veía el islam como una ruptura con su identidad belga. Habló de la aceptación familiar, de servir a Dios combatiendo la injusticia, ayudando al vecino y dando limosna, y de continuar sus estudios teológicos con miras a investigar y enseñar. Son afirmaciones sobre el momento de la entrevista, no una conclusión sobre el futuro.

Ninguna fuente fija un día de calendario para la shahada. Lo seguro es que ocurrió en 2012, tres días después de la primera visita a la mezquita, cuya fecha no se indica. Las páginas de la academia Almizan y de la editorial corroboran de manera independiente su identidad, estudios y libro, pero no registran la declaración. Por eso no permiten añadir día, testigos ni detalles que Gonty no dio.

Fuentes

  1. Testimonio directo en Le Monde — 21 de diciembre de 2025
  2. Edición inglesa del testimonio en Le Monde — 31 de diciembre de 2025
  3. Academia Almizan: Gonty y su libro — 10 de diciembre de 2021
  4. Éditions Geuthner: página del libro — 2021