De una atracción temprana a una decisión consciente: el camino de The Jacka hacia el islam

El rapero estadounidense conocido como The Jacka describía su llegada al islam como un camino largo, no como un instante repentino y separado de todo lo anterior. Situaba el comienzo en su infancia en la bahía de San Francisco. A los ocho o nueve años le impresionó la unidad de un grupo de niños cerca de una panadería musulmana de North Oakland. Desde aquel día empezó a llamarse musulmán, aunque después aclaró que entonces apenas entendía algo más que la unidad que lo había atraído.
Dominick Newton creció entre la pobreza y la inestabilidad familiar, y entró muy joven en la vida de la calle. No convirtió ese pasado en una excusa ni en una leyenda. En sus testimonios posteriores distinguió entre lo que había hecho para sobrevivir y el juicio moral que llegó a formarse sobre ello. La pregunta religiosa siguió acompañándolo: Malcolm X influyó en él durante la adolescencia; decidió evitar el cerdo y respetar a su familia y a las mujeres; con el tiempo comenzó a leer el Corán y a conversar con personas de las que podía aprender.
Hacia el año 2000 pasó aproximadamente un año en una cárcel del condado por un caso de robo. Allí leyó el Corán intensamente. Según contó, esa lectura lo llevó a revisar algunas enseñanzas anteriores y a encontrar en el islam suní una vía para adorar a Dios de forma directa. En su relato, ese fue el giro intelectual; pero la fuente directa no sitúa su shahada en un día concreto dentro de la cárcel.
La entrevista publicada en 2009 coloca el paso siguiente después de su liberación: salió y entonces pronunció la shahada, declarando formalmente su adhesión al islam. El texto no ofrece día ni mes, de modo que la fórmula responsable es «después de su liberación, hacia el año 2000». Informaciones posteriores resumieron la historia diciendo que se convirtió mientras estaba encarcelado. Confirman la importancia de esa etapa, pero no sustituyen la secuencia más precisa que él mismo dio.
The Jacka no presentó la vida posterior a la shahada como una biografía sin manchas. Habló con franqueza de su regreso al delito en años posteriores y de su responsabilidad ante Dios por sus actos. En una entrevista realizada en 2011 y publicada después de su muerte, dijo que la oración, pedir perdón y dar gracias a Dios le daban equilibrio, y se describió en aquel momento como musulmán suní. Es un testimonio histórico fechado, no un juicio sobre su fuero interno ni una absolución de sus actos.
El islam también influyó en su manera de hablar de la música y de quienes lo rodeaban. Afirmó que la recitación del Corán había marcado su voz y que la fe compartida lo acercó al rapero Freeway más que la música o el dinero. En aquella entrevista también habló de sus hijos, hermanos y amigos como musulmanes, sin convertir su propia historia en una proclamación de perfección personal.
El recorrido contiene tres etapas que no deben confundirse: la atracción de un niño por una unidad visible, un estudio que corrigió una comprensión incompleta y una decisión consciente expresada mediante la shahada. Su valor está en esa sinceridad sin pulir. Para él, la fe no borró la responsabilidad por la contradicción; hizo que pudiera verla mejor y responder por ella.
Fuentes
- Garrett Caples / San Francisco Bay Guardian — Tears of a thug, 10 June 2009
- David Drake / Pitchfork — The Jacka: An Interview, 3 February 2015; interview conducted March 2011
- Nastia Voynovskaya / KQED — An Art Show and Documentary Explore The Jacka’s Music, Life and Spirituality, 26 January 2024; updated 2 February 2024
